La agricultura ecológica
La agricultura ecológica es un proceso cuyo objetivo es el desarrollo de un agro-ecosistema viable y sustentable .
La puesta en marcha.
Conversión de una parcela de tierra a la agricultura
ecológica.
Para que las parcelas y sus cosechas puedan recibir la calificación
de “agricultura ecológica”,
las normas para la producción vegetal indicadas en
el Cuaderno de Normas deberán haberse aplicado en las
parcelas durante un período de conversión
de 36 meses en el caso del olivo, contado desde la
fecha de inicio del período de conversión establecida
por el Comité de certificación.
El Consejo podrá denegar la calificación ecológica o en conversión a parcelas que estén situadas demasiado próximas a fuentes importantes de contaminación: industrias, carreteras de tráfico intenso, bosques que reciban tratamientos aéreos contra plagas con productos no autorizados en agricultura ecológica, etc.
Desde la fecha en que el productor solicita su inscripción en el Registro de operadores del Consejo, la explotación queda bajo el régimen de control aplicado del Consejo, siempre que la visita de inspección constate que ha comenzado a desarrollar su actividad conforme el presente Cuaderno de Normas.
Las inspecciones controlan la degradación, en la tierra de cultivo, de los productos fitosanitarios prohibidos en la agricultura ecológica que se hubieran utilizado para garantizar, al final del período de conversión, un nivel de residuos insignificante en la tierra y, si se trata de un cultivo vivaz, en la planta; la cosecha que sigue al tratamiento no puede venderse haciendo referencia al método de producción ecológica;
Cuando las parcelas han estado sometidas a prácticas muy intensivas de producción, el plan de conversión ha de contemplar de modo específico, en su fase inicial, las prácticas previstas para la mejora de la fertilidad del suelo, mediante la aplicación de abonos orgánicos, el cultivo de leguminosas, etc.
El establecimiento de un sistema de producción ecológico y la mejora de la fertilidad del suelo requiere un período transitorio, denominado período de conversión. Este período puede que no siempre sea de una duración suficiente como para mejorar la fertilidad del suelo y restablecer el equilibrio en el ecosistema, pero es el período en el que se inician todas las acciones requeridas para alcanzar estos objetivos.
Manejo del suelo. Abonos
El suelo debe manejarse buscando como objetivo el desarrollar y proteger una estructura, actividad biológica y fertilidad del suelo óptimas. El manejo del suelo debe por lo tanto asegurar lo siguiente:
-Una aplicación regular de residuos orgánicos en forma de estiércoles y restos vegetales para mantener el nivel de humus, la actividad biológica y aportar los nutrientes necesarios para las plantas;
-Un nivel de actividad microbiana suficiente para iniciar la descomposición de los materiales orgánicos y la meteorización de los minerales del suelo, permitiendo así la formación de nutrientes en forma de sales solubles que puedan ser utilizados por las plantas;
-Unas condiciones del suelo que permitan la acción continuada de las lombrices y de otros organismos edáficos que mejoran y estabilizan la estructura del suelo mediante la producción de heces granulares, la excavación de galerías profundas y la incorporación y mezcla de la materia orgánica.
Para mantener el suelo en condiciones se recomienda
que:
-Cuando las condiciones de humedad ambiental lo permitan,
empleo de una cobertura vegetal de protección (abonos
verdes o cultivos en crecimiento), para proteger la
fauna y la estructura del suelo de daños por exposición
a condiciones de sequedad, lluvias violentas y vientos fuertes.
-Evitar las labores o el pastoreo cuando el suelo está excesivamente húmedo para no compactarlo y dañar la estructura.
-Labores de cultivo orientadas a evitar la erosión del suelo.
-El seguimiento, mediante la realización regular de análisis del suelo, de los niveles de materia orgánica, nutrientes disponibles para las plantas y reservas de nutrientes en el suelo.
Se prohibe
-Labores de cultivo que favorezcan la erosión del suelo.
-Quema de rastrojos de cereales.
Para mantener e incrementar la fertilidad y actividad biológica
La fertilidad y la actividad biológica del suelo deberán
ser mantenidas o incrementadas con un programa de
rotación de cultivos plurianual adecuado.
Estos cultivos pueden ser de leguminosas, abonos verdes
o plantas de enraizamiento profundo.
También la incorporación de estiércol
procedente de la producción ganadera ecológica
de conformidad con las disposiciones del Cuaderno de Normas,
sin exceder los 170 kg de nitrógeno por hectárea
de la superficie agrícola utilizada y año;
Y la incorporación de cualquier otro material
orgánico, compostado o no, procedente de explotaciones
en agricultura ecológica cuya producción
se atenga a las disposiciones del Cuaderno
de Normas.
Se recomienda:
Utilizar estiércol procedente de explotaciones con
ganado criado de forma ecológica inscritas en el Registro
de operadores del Consejo o en el registro de otras autoridades
y organismos de control.
El estiércol sólido de ganado preferentemente
se utilizará tras su transformación en compost,
y el estiércol líquido (purín, orines,
etc.) tras ser aireado.
Las aceitunas arbequinas cultivadas siguiendo estas
normas son las que usa el Molí de
la Vall Major para la elaboración de sus productos:
Aceite de oliva virgen extra, aceitunas de mesa y
pate de olivas.
