Clasificación de los aceites de oliva virgen
Aceite de oliva lampante.
Reglamento
(CE) nº 1989/2003 de la comisión de 6 de noviembre de
2003 
En ocasiones, debido a condiciones climáticas desfavorables o deficiencias en el proceso de elaboración, los aceites de oliva vírgenes presentan un elevado grado de acidez o un sabor u olor defectuosos.
No cumplen con los criterios de pureza y/o calidad establecidos para su categoría (aceite de oliva virgen) y por tanto, en estas condiciones, no se considera apto para el consumo. El grado de acidez es superior a 2º
El aceite de oliva lampante debe pasar un proceso de refinación (proceso físico) para corregir sus defectos. Gracias a este proceso, el grado de acidez se reduce y el sabor o/y olor defectuosos se eliminan.
Como resultado de este proceso de refino se obtiene Aceite de Oliva Refinado, un producto que conserva la estructura química del aceite de oliva pero que no tiene olor ni sabor.

